Empieza por lo que te encanta.
Piensa en los lugares, aficiones y pequeños rituales que hacen tuyo un día normal. La silueta de una montaña, una taza de café o un sonido favorito pueden ser el punto de partida visual.
Llévalo a tu manera.
Da protagonismo al estampado y mantén sencillo el resto del conjunto. Una camiseta negra o blanca es un buen punto de partida para un diseño lleno de color.



