Observa los colores que te rodean.
Guarda una pequeña colección de colores de los lugares y objetos que te gustan. Busca combinaciones que aparezcan más de una vez.
Elige dos colores para empezar.
Empieza con dos colores y utiliza un tercero como acento. Prueba la paleta en un diseño sencillo antes de desarrollarlo más.



